jueves, 27 de diciembre de 2012

Cronofilia


Entré a tu corazón con mi lengua, desgarré con mis uñas la piel que cubría tu pecho hasta dejar trozos de ella tirados en el piso. Mientras todos nos miraban, mis manos rompieron tu blusa. Tú no oponías resistencia, tu gesto era siempre el mismo. Al ver que ni tus ojos expresaban cierto placer, te comencé a golpear, el primero de mis puños cortó tu párpado izquierdo, el segundo te tumbó un par de dientes y el tercero fue directo a la boca de tu estómago, y aun así, no me decías nada, mejor aún, ninguna persona se paraba a defenderte, la gente que nos rodeaba eran simples espectadores del tiempo que se encontraba congelado.
Recuerdo con detalle el momento en el que te elegí. Como todas las noches, me encontraba en el andén, esperando a que el metro de la línea Rosa pasara vacío. Hasta ese entonces, aún tenía trabajo, era asistente de fotógrafo. Mi patrón solía retratar muchas mujeres desnudas, la mayoría de ellas llegaban con una sonrisa al estudio y salían con dos sonrisas mas, me imagino que eran provocadas por la idea de que un hombre, aunque fuese homosexual, les tomara una foto la cual alojaría la imagen de un rincón de su cuerpo que ni ellas mismas habían notado, pero que se veía sin duda, muy sensual. Cualquiera hubiera pensado que mi trabajo era alucinante, que podía pasar horas viendo a las mujeres más guapas de la ciudad desfilar sin ropa por un estudio fotográfico; sin embargo, yo no lo creía así. No le encontraba ningún placer a ello, ningún sentido, tan sólo eran mujeres que bajo su consentimiento, le permitían a un hombre con cámara en mano mirarles cualquiera de sus ángulos por mas ocultos que fuesen.
En más de tres ocasiones el metro pasó frente a mis narices, el último de ellos estaba vació, pero no lo quise abordar porque te vi bajar de las escaleras y caminar hacía mi. A tus 43 años, esa edad decía tu credencial de elector cuando la saqué de tu bolso mientras te desangrabas de las piernas, te veías radiante. De tu hombro colgaba una bolsa pequeña de color negro que oprimías con tu brazo derecho, con tu mano izquierda cuidabas que la mascada de cuadros rojo con negro que colgaba de tu cuello, no cayera al piso.
Tengo la costumbre de detenerme en uno de los extremos del andén donde suelen subirse más mujeres que hombres, con el único fin de imaginar que de entre tantas damas, alguna clavará su mirada en mí.
Detuviste tu caminar justo al lado mío, bajé la mirada y noté la fuerza de tus piernas, supuse que esas pantorrillas tan firmes eran consecuencia del montón de calles que recorrías con esos “Prada”, los cuales te hacían destacar de entre las demás usuarias del metro. Despacio, mis ojos te recorrieron de pies a cabeza, pasando por tu falda negra arriba de las rodillas y tu saco del mismo tono que cubría una camisa larga blanca de botones.
Me gustaste tanto que tenía que hacerte mía, por lo menos una vez, tan siquiera una noche que pudiera recordar en mis momentos de ocio. Desafortunado fue el momento en el que hice contacto visual contigo, me miraste con desprecio y te alejaste vario metros con tal de que al sentarnos, no pudiera ni sentir tu presencia con el pasar de las estaciones; lo malo fue que ya era demasiado tarde, esos labios rojos iban a ser míos de la única manera que aprendí desde las secundaria, deteniendo el tiempo.
A mis catorce años tuve mi primera relación sexual no consentida, pero con final feliz para mí. En clase, los profesores tenían la costumbre de contar a sus alumnos esas míticas historias de los dioses griegos que tenían en sus manos el destino de la humanidad. Me llamó mucho la atención que existiera un Titán llamado Cronos capaz de controlar los ciclos del tiempo en el ser humano, la simple idea de llevar al extremo ese control de las horas hasta congelarlas y poder hacer cualquier cosa que se le antojara, me resultaba fascinante.
Fue entonces, en ese último viernes de Abril cuando me di cuenta que Cronos me había bendecido con su gracia. La semana previa al fin de cursos nunca se me va a olvidar. Como comúnmente ocurría, los baños de la planta baja estaban cerrados y tenía que subir hasta el tercer piso para poder orinar. Ese día, el líquido que mi vejiga controlaba estaba a punto de derramarse en todo mi pantalón, así que decidí correr por el pasillo. La urgencia de mi necesidad provocó que en mi carrera empujara fuertemente a Regina, unas de las chicas más guapa de la escuela, ella cayó al piso de sentón, su falda se arrugó de tal forma que al intentar levantarla, pude mirar sus bragas de encaje color blanco, Regina se percató de ello y me propinó una cachetada; estaba muy molesta, pero justo antes de que comenzara a escupirme de groserías, sus facciones se suavizaron y soltó una carcajada. Me había orinado enfrente de ella, no me pude aguantar las ganas.
Mi cerebro comenzó a mandar señales para que sintiera pena, vergüenza, quizás hasta nervios para que me riera, pero pasó algo distinto. No dejaba de pensar en el blanco y puro color de su ropa interior, mi mente comenzó a retorcerse hasta que Regina se quedó inmóvil, el único movimiento que podía percibir era el de mis ojos mirando hacia ambos lados una y otra vez. No había nadie en el pasillo salvo los alumnos inertes que se  alcanzaban  a ver por la ventana del salón que estaba a un costado del baño
Como si fuera un león a punto de coger a su presa, estiré mis manos lentamente, la tomé de los brazos y empujé su cuerpo hacia la pared hasta que quedó sentada con las piernas abiertas; con mis manos, abrí sus ojos de tal forma que pareciera que tuviera un gesto de asombro, después, me dirigí a su mandíbula y la dejé con la boca abierta. Mi pantalón cayó al piso, saqué mi pene por la rendija del bóxer y comencé a orinar dentro de su boca hasta que se vació el resto de mi vejiga. Luego, me arrodillé para poderle quitar sus bragas, las cuales me guardé en el bolsillo del pantalón.
Me sentí como aquel niño pequeño que descubría que el fuego quemaba cuando lo tocabas. Tan sólo con rozar sus piernas mi piel se erizó, sentí unas ganas tremendas de expulsar de mi cuerpo un líquido que no era orina, sino algo diferente, pero tenía que tomar precauciones. Noté que en el piso había una bolsa de plástico así que, me la coloqué sobre mi miembro y le hice un nudo, acto seguido, la tiré al piso y me le fui encima. No recuerdo cuántas veces empujé el cuerpo de Regina contra el suelo mientras mi pene cubierto con la bolsa de plástico salía una y otra vez de su vagina expuesta a la intemperie.  Cuando me cansé de sentirme dentro de ella, me incorporé y noté que estaba el plástico impregnado de sangre, además de que sobre mis piernas tenía un batidillo. Me desaté la bolsa y la volteé, conservando la sangre dentro le volví a hacer un nudo.
Caminé con la frente en alto y los pantalones a bajo, sin el temor del qué dirán, me metí al baño para poder asearme. Al salir, todo había vuelto a la normalidad, bueno, en verdad no todo. Regina estaba sentada en el piso abrazando sus piernas recogidas. La vi sólo de re ojo, y me pasé de largo. Ya no supe más de ella.
Regina fue el inicio de mi dulce adicción a las mujeres y al control que podría ejercer sobre ellas cuando detenía el tiempo. Susana, Lorena, Carmen… no recuerdo los nombres de las siguientes chicas que tuvieron la fortuna de probarme. Ninguna se quejó, de hecho, jamás expresaron nada al respecto, ya que temían que las tacharan de locas. Era imposible que en un abrir y cerrar de ojos, aparecieran recargas en la pared, sin bragas y corridas.
Mientras veía pasar una a una las estaciones aplastado en el asiento reservado para mujeres embarazadas, adultos mayores y discapacitados, pensaba en la forma más práctica de llegar a tu punto G mi querida Minerva. Por primera vez había considerado la opción de acercarme a una mujer de la manera tradicional, platicando; sin embargo, tú lo arruinaste con tu mirada de desprecio, alejándote de mí en el vagón del metro. Ahora mírate, no puedes ni con tu alma, el rojo de tus labios se ha regado por todo tu cuerpo, se confunde con la sangre de tu vagina que no deja de derramarse. Te confieso que no había probado par de labios tan experimentados como los tuyos, los primeros con una textura que sólo la experiencia al besar te da, y los segundos, tan jugosos que no podía para de beber toda la miel que derramaban.
De momento, te pareces mucho a Amanda. Cuando tenía 18 años, mi madre sufrió un accidente automovilístico, me enteré de su muerte al día siguiente mientras leía el periódico, apareció la foto de su cabeza en plena portada. La nota decía que el auto de mi madre se había impactado fuertemente contra un camión que transportaba dinamita, la cual explotó con el impacto y provocó que su cuerpo volara en cachitos por toda la avenida central. Cualquiera hubiera caído de rodillas al piso al enterarse de la noticia e hincado. le reprocharía al cielo la muerte del ser querido; sin embargo, yo no lo hice, tan sólo me quedé admirando la fotografía de una descabezada, mi madre, de cierta manera era una imagen muy estética.
Al llegar la noche y sin nadie que pudiera prepararme algo de comer, opté por ir a la fiesta del vecino, quien había invertido toda la mañana en repartir los volantes de la fiesta que marcaría la apertura de su nuevo bar.
La casa del “güero”, el vecino, era bastante grande, había todo tipo de vicios para ponerse hasta las manitas. En ese entonces, no había tenido la necesidad de meterme algún tipo de droga para sentirme poderoso, invencible, temerario, ya que gracias a mi pequeño don, ya lo era. Sentado en la orilla del sillón principal de la sal, bebía refresco de manzana combinado con un poco de mezcal, cuidando que no se derramara en la única ropa limpia que me quedaba. Me empiné el vaso para darle el último sorbo al refresco y ahí fue cuando la vi. Movía sus caderas de una forma sugerente, era la típica mujer que bailaba sola en la pista, la que no permitía que ningún hombre se le acercara, ya que el movimiento de su cabellera risada marcaba líneas de distancia entre ella y el mundo; sin embargo, yo no podía quitarle la mirada de encima. Estaba hipnotizado por ese vestido floreado de escote pronunciado que se le pegaba al cuerpo.
De repente, ella dejó de bailar, sintió la fuerza de una mirada que intentaba desvestirla mientras la música sonaba, se recogió el cabello y entonces, me notó sentado en el sillón. Sin decirme “hola”, su mano apretó mis testículos y al oído me dijo; “te espero arriba, a ver si es cierto”. En ese momento, yo no creía que ella se dirigiera hacia mí de esa manera sin que nadie lo notara. Decidí seguirla a ver qué pasaba, no tenía tiempo que perder.
Subí las escaleras y ahí estaba ella, recargada en el marco de la puerta de un cuarto, su cabello rizado y esas caderas bien marcadas la convertían en toda una tentación; me llamó con el dedo y sin pensarlo dos veces, me acerqué.
“Te gusto ¿verdad?”, yo no supe que responderle, solo asenté la cabeza para expresar que sí. “Pues tu a mi no, ¡aléjate!”. Su rechazo se convirtió en una provocación y antes de que cerrara la puerta del cuarto, mis pensamientos se comenzaron a retorcer hasta que todo quedó estático.
Me adentré a la habitación  y la empujé a la cama, su cuerpo cayó como pluma, sus piernas y sus brazos quedaron extendidos, como si me dieran la bienvenida, “Pase usted”. Lo primero que se me ocurrió fue besarle el cuello lo más fuerte posible hasta que se comenzara a ponerse morado. Después, me pasé a su boca, esos carnosos labios y mojados en su tibia saliva, sabían a gloria.  La jalé de los brazo, la arrodillé y me bajé el pantalón, con mi pene comencé a cachetearla como signo de protesta ante su anterior rechazo. Sentí una pulsación entre las piernas, de repente, todo era caluroso. Mi vientre convulsionaba con cierto ritmo acelerado, estaba tan exaltado que me temblaban las piernas, pero me sentía tan aliviado, como si me quitaran un gran peso de encima. Sujeté su cabello con mis manos y obligué a que su lengua recorriera todo mi miembro con cierta cadencia.
Como no lo hacía bien, le solté una patada en el cuerpo, el cual por el impacto quedó postrado en el piso. Rápidamente le quité la ropa, tomé su bolso y saqué de él un condón. Yo estaba tan encantado admirando su figura desnuda a la luz de la luna que no podía dejar de sonreír, me coloqué el condón y recuerdo que le pregunté “’¿estás segura?”, ella no me podía responder, estaba congelada en el tiempo; así que moví su cabeza de arriba abajo, como si me dijera: sí. En ese momento sentí como mi pecho se cerraba, se me iba el aire, mi estómago se contraía y mis piernas se estiraban sin mi consentimiento, mi rostro se calentaba, sus labios se enfriaban, nuestros cuerpos se unieron durante un buen rato.
La victoria había sido mía, así que me desplomé en la cama. Me sentía tan satisfecho y relajado, y ella también, supongo. La abracé y nos quedamos un momento más entre las sábanas hasta que seme antojó un trago. Me levanté de la cama, cogí el condón, lo anudé y lo guardé en mi bolsillo.
Al bajar las escalares, el tiempo regresó a la normalidad, ella no salió del cuarto hasta el día siguiente, todos pensaron que se había metido con tantos tipos esa noche que por eso tenía todo el cuerpo mallugado. No puedo negarlo, ese momento con Amanda en la fiesta fue delicioso. Realmente, no sé si así se llamaba, pero la nombre de esa forma en memoria de mi madre, para que así, cuando pensara en Amanda, lo primero que se me viniera a la mente fuese la lengua de esa chica acariciándome a mi antojo.
Deja que te siga contando mi primera vez mi querida Minerva, sé que a ti te fue muchísimo mejor que a hace jovenzuela. Entiéndeme, a penas estaba descubriendo los placeres del tiempo. Perdona que te tenga aquí colgada de tu mascada, simplemente se me ocurrió que si te colgaba del tubo, me podría arrodillar, abrir la boca y disfrutar las gotas  de miel que de tu vagina caían, y circunstancialmente, tocar tu clítoris con mi lengua. Sé que perdí el control y que cuando detuve el tiempo en el vagón del metro, corrí hasta tu lugar y con una pluma marqué el camino que seguirían mis labios.
Estaba tan desesperado que cometí una masacre contigo, eres especial porque serás la primera que morirá instantáneamente, eres la primera que tuvo un público que presenció cómo tuviste la mejor perversión de tu vida. No me preguntes por qué tú, ni por qué lo hago, simplemente, me cansé de los placeres de mi imaginación y opté por llevarlos a cabo.

jueves, 26 de enero de 2012

Se acerca el fin


Por ahí escuché decir que existe un lapsus de confusión y caos dentro de la mente de un joven universitario, lo llaman "la crisis de octavo". En estos últimos días he notado que varias personas están en el momento más complicado de su carrera, debido a que el fantasma de la tesis comienza a hacerse presente. Sienten que sus proyectos personales no se realizan y peor aún, en lo profesional no han contado con la suficiente experiencia que los colocará, por lo menos, en la competencia por los puestos de trabajo que hay en la calle. 

Quisiera poder comprenderlos pero, sólo siento empatía por ellos. El tiempo pasó tan rápido que después de dos décadas, comienzan a sentirse las consecuencias de las malas decisiones tomadas en el pasado. ¿Qué sucederá cuando ya no pueda equivocarme, cuando los errores cuesten dinero y la experimentación no sea una calificación, sino el futuro de mi vida? Es tanta la responsabilidad que el simple hecho de imaginarla, de entrada, me aterra pero, al final, siento un gran reto que le da un sentido a mi vida. 

La distribución del tiempo es tan valiosa que me llego a cuestionar la razón por la cual estoy redactando esta reflexión en un blog que cualquiera podrá leer. Bien podría estar buscando un empleo o desarrollando un proyecto para seguir adelante, sin embargo, cada quien tiene sus maneras de desahogar lo que en su cabeza ya no tiene cabida, la duda. 

Yo sufro mi propia crisis, la padezco tanto que hasta el sueño me quita, y cuando ya no sé qué hacer, recuerdo el consejo de alguien que ya no está conmigo "¿para qué te preocupas? Nada mas te desgastas, actúa y vivirás mas". No todos seguimos la linea recta para alcanzar nuestros objetivos, algunos (como yo) estamos hechos para andar en las curvas de la vida, en esas curvas peligrosas donde los acelerados terminan por estrellarse y caer al barranco, y los más lentos, terminan por estorbarle al que va detrás. 

Me ocupo, conozco, indago y pregunto. Y así, mientras me empapo de cultura, de las tendencias que me rodean, busco la forma de mezclar lo que me apasiona con un proyecto profesional que me de muchas satisfacciones, pero que nunca me tenga satisfecho, porque cuando eso pase ¿qué le dará sentido a mi vida? 

Sólo espero no ser él único que siente ese tenso ambiente que provoca ver, cada vez más cerca, el momento en el que la escuela dejará de cobijarnos con su manto lleno de conocimientos y tendremos que cargar con un prestigio, poco o mucho, pero un prestigio al fin de cuentas. 

martes, 8 de marzo de 2011

Te contaré la historia de un hombre para una mujer.


En aquella tarde todo pasó tan rápido; los trocitos de tu corazón quedaron en el suelo, yo me di la vuelta y nunca más supe de ti hasta ahora...
Recuerdo las noches de confusión, miraba el techo orgulloso de mis fechorías; sin duda, estaba cegado. Sabes… hay momentos en los que a todo hombre se le presenta la oportunidad de convivir con cualquier mujer que se le cruce, el problema es que, al tenerte a ti no podía disfrutar de otra persona. Sin pensarlo, me olvidé de todo lo que pasé para que me hicieras caso, para que por lo menos me miraras y me regalaras una sonrisa; mi almohada estaba harta de escuchar mis lamentos, le llegué a pedir consejos para conquistarte. Un buen día, por fin fuiste mi novia ¿y yo qué hice? Te cambié por otra.
Han pasado tres años. La traviesa red me mostró una forma de contactarte, di clic y esperé a que quisieras saber de mí. Poco a poco se fue gestando el rencuentro, te propuse una cita y accediste. No sabía de qué hablarte; en el fondo te extrañaba, pero eso no te lo iba a decir, así que opté por algo más difícil, pedirte una disculpa.
No soy experto en reconocer mis errores y mucho menos me agrada hacerlo. Soy un arrogante y egoísta, prefiero ahorrarme los conflictos y disfrutar de la pasividad. Estoy consciente de que nunca podré enmendar el dolor que te causé. Mi moral me pide que reconozca mi gran error, despreciarte. El tiempo me cobró cada uno de tus días nefastos, mi vida se convirtió en un desastre. Lo que pasó entre tú y yo, está muerto; si tu quieres comenzar a construir una nueva historia e incluirme, con gusto acepto, pero si te niegas sólo me quedará desearte un prospero futuro lleno de sonrisas y decirte adiós por última vez.

Atte. "El macho arrepentido"

Lo que la mujer le provoca al hombre


Mujer no es humano lo que dejas en mí, me quedo sin oxígeno cada que clavas tus verbos en mis ilusiones. Me encuentro atrapado en una caja estrecha y azul; no sé cómo enfrentar tus afirmaciones. Quiero tenerte y acorralarte como tú lo haces conmigo; dejarte sin salida y frente a ti, con tus oídos cerquita, decirte que me gustas.

Le pones el alto a un coqueteo del cual no me había percatado, de tajo me dices que me detenga¿Cómo sabes lo que pienso? ¿Quién te ha contado mi íntimo secreto? No puedo ordenarle a mis ojos que dejen de mirar tu andar; fingir que no percibo tu aroma cada que mis labios rozan tu mejilla para decirte “hola”, me resulta imposible.

Eres prohibida y ajena, niña de indiscutible belleza. He visto como has sido la lágrima de muchos, pero también las inspiración de otros tantos. De qué estarás hecha... dominas el sarcasmo y me causas un poco de dolor, pero si de tu gracia soy digno, de la confusión me olvido.

Te temo, te respeto y te admiro. No quiero tenerte como la prioridad de mi vida, pero sin sal el tiempo me resulta insípido, sin tu presencia mis días no tienen sentido. Sólo te pido, no te aproveches de mis tiernas intenciones. Sí, soy un macho, pero los machos también tenemos un cajón lleno de recuerdos que sólo tú podrás provocar.

Coexistimos desde el principio de los tiempos; tu mi contraparte, tu tan profunda y yo tan firme. Bendita mujer que me recuerdas que estoy vivo, que siento, que deseo y que gozo. Felicidades en tu día fémina de mi recurrente sueño.


sábado, 20 de noviembre de 2010

Artículo sobre las drogas y la marihuana

Alucinando la realidad

¿Te gustaría que en México legalizaran las drogas? Me encantaría que sucediera si tuviéramos la certeza de que el gobierno no está coludido con las organizaciones delictivas. Se ha mencionado en los medios que legalizar drogas como la marihuana permitiría cortar una fuente de ingreso económico al crimen organizado, dinero que captaría el gobierno y que podría destinarse para otras políticas públicas.

Como siempre, llegamos tarde a la discusión de los grandes acontecimientos en el mundo. El montón de información declarativa confunde a la sociedad, generando infinidad de especulaciones. Me parece importante recordar qué son las drogas. Según la Real Academia de la Lengua, las drogas se definen como: ¨ Sustancia mineral, vegetal o animal, que se emplea en la medicina, en la industria o en las bellas artes. También se le considera droga a la sustancia o preparado medicamentoso de efecto estimulante, deprimente, narcótico o alucinógeno¨. Ahora bien, ¿qué tipo de drogas son viables para legalizar? Básicamente existen dos tipos de drogas, las duras y las blandas. Las duras son fuertemente adictivas, como la heroína y la cocaína: las blandas prácticamente no son adictivas, la lógica nos llevaría a las drogas blandas.

Ahora hagamos un poco de memoria. En México la Ley de Narcomenudeo prevé penas de cuatro a 15 años de prisión a quien se dedique a este ilícito; además, las personas pueden portar para ¨su estricto e inmediato consumo personal¨ un máximo de dos gramos de opio; 50 miligramos de diacetilmorfina o heroína; cinco gramos de Cannabis sativa indica o marihuana; 500 miligramos de cocaína; 0.015 miligramos de LSD (lisérgida); 40 gramos de metanfetaminas, etc. Portar esas cantidades exactas y que la policía las corrobore está de risa, sabemos que eso no pasa. Se suponía que la policía se centraría en el narcotráfico a gran escala, en vez de perseguir a los consumidores, están atendiendo la situación tan bien que cada mes los muertos se cuentan en miles.

En otros países se experimentan situaciones diferentes. En Holanda existen los ¨coffee-shops¨, pequeños lugares donde se puede comprar cannabis (marihuana) y derivados en pequeñas cantidades. En Italia, Suiza, Alemania, Bélgica, España y Portugal, está despenalizado el consumo de cannabis. En Estados Unidos, el consumo está penalizado a nivel nacional; sin embargo, los niveles de permisividad varían según el estado e incluso el condado donde uno se encuentre. Recientemente Arizona se unió al número de estados que permiten el uso de marihuana bajo prescripción médica.

Por último, hay países donde fumar marihuana es un delito mayor, con penas que van desde la pérdida de libertad hasta la obligatoriedad de someterse a terapias de desintoxicación. Es el caso de Argentina, Chile, Noruega, Finlandia, Suecia o China.

El tema en México es la legalización de la marihuana, una de las drogas más populares del planeta. Me parece que la sociedad civil no está preparada para un consumo responsable de cualquier tipo de droga, no es gratuito que la OCDE tenga a México ubicado en los últimos lugares en educación. Los que sí están puestísimos para la legalización de la marihuana son los funcionarios públicos y sus bolsillos, dinero que ocuparán perfectamente para su bienestar personal; tampoco es gratuito que México tenga 3.1 de calificación en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC).

Nuestro vecino del norte ya se ha percatado que ¨el contrabando de mariguana desde México hacia Estados Unidos genera alrededor de 1,500 millones de dólares anuales para los traficantes¨, menciona la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de la Casa Blanca. No cabe duda, es mucho dinero como para que Estados Unidos lo siga dejando en manos ajenas y, claro, el gobierno mexicano también quiere su lanita.

Los debates de la legalización de la marihuana han permeado en la sociedad, las acciones colectivas han generado que por ejemplo, en el caso de California se haya dado marcha atrás a dicha legalización. Estoy convencido que hoy más que nunca y gracias a los recursos tecnológicos de comunicación, la sociedad mexicana puede decidir si quiere marihuana en México o no, sólo es cuestión de agrupación y responsabilidad civil. Que el gobierno se limite a tocar el tema de la marihuana olvidándose de las demás sustancias me parece una irresponsabilidad y pérdida de tiempo. Mientras eso pasa, en estados como Guanajuato la cocaína se vuelve la sustancia más popular.

Las pretensiones actuales para reformar leyes están basadas en situaciones que pasan en otros países, pero la esfera política parece que no se fija bien en lo que sucede fuera del país. En Europa el tema ya no son las drogas legales o ilegales, son la aparición de sustancias alternativas que no están consideradas en la reglamentación, las cuales pueden llegar a ser más dañinas.

Si la intención es resguardar la salud de la población, la Organización Mundial de la Salud señala que ¨un 12% de los fallecimientos que suceden cada año se debe a las drogas autorizadas (el 8,8% al tabaco y el 3,2% al alcohol), frente a un 0,4% debido a las sustancias ilegales: cannabis, anfetaminas (incluido el éxtasis), cocaína y opioides¨.

Considero que parte de este camino alucinante, lleno de violencia y muertes en México, estará acompañado de la legalización de la marihuana en un futuro próximo y será evidencia mundial que la cultura del narco en el país es más que un hecho imposible de esconder y de combatir.

La propuesta fundamental es para los habitantes; el Estado a través del gobierno es capaz de legalizar muchísimas sustancias, pero al final el individuo es el que decide si consumirá o no. El llamado es al sentido común y a la responsabilidad de las personas, ya que papá gobierno no estará ahí para cuidar nuestra vida de un ¨mal viaje¨.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Mi primer artículo: Robo de cables de luz en Neza

Si me afectan a mí, ya hay problema

¡Se lo robaron!, no lo podía creer. Mi día escolar había terminado satisfactoriamente, era miércoles y me tocaba llegar temprano a casa. Tan sólo quería aplastarme en el sillón, prender la televisión y disfrutar de cualquier programa que estuviera transmitiéndose en ese momento.

Las horas pasaban rápidamente mientras mis ojos veían, más de una vez, el mismo anuncio de condones en el canal 9. Apagué el televisor y prendí la computadora para realizar mi tarea, entonces comenzó todo el escándalo. Los perros ladraban constantemente, afuera de mi hogar se escuchaba el motor de un auto estacionado y cuchicheo de más de una persona.

Todo era muy extraño, como si fuera cuento de terror, la luz del foco parpadeaba tanto que pensé que iba a fundirse, la señal del internet se fue y el ruido del motor de coche sonaba con más fuerza. La luz se había ido, los perros no paraban de ladrar y mi tía (vive en la planta baja) salió a revisar qué pasaba. ¨Se escuchó el arrancón del auto, los tipos se bajaron del poste, agarraron la escalera y se treparon a la camioneta¨, le platicó mi tía a mi mamá al día siguiente.

Pues sí, los tipos se habían robado el cable de cobre de la luz, el cual permitía que la calle tuviera energía eléctrica. Tomé el teléfono y reporté lo sucedido, los amables señores de la CFE me contestaron que no les correspondía solucionar el problema porque aun no se podían hacer cargo del alambrado público –en ese momento muchas groserías pasaron por mi cabeza. Afortunadamente casi todos los vecinos reportaron la falta de luz y los señores de la CFE se dignaron a mandar personal que reparara la energía eléctrica de la calle.

En unos cuantos minutos volvió todo a la normalidad, eso pensé hasta que en realidad me vi afectado. ¡Oh sorpresa! mi práctico teléfono inalámbrico no prendía, pero eso no fue lo peor, el horno de micro ondas tampoco prendía, ¿quién iba a responder por la pérdida de mis aparatos eléctricos?, desgraciadamente nadie.

Quisiera darle explicación coherente a lo que pasó, quizás estaban tan pobres que vieron muy fácil robarse el cable de cobre, pero venían en camioneta y con escalera, entonces no estaban tan pobres. Por mi mente también pasó la idea de que quizás sean actos de vandalismo de las personas del sindicato de electricistas que a raíz de la desaparición de Luz y Fuerza del Centro, se han dedicado a manifestarse constantemente. Mi última teoría es que tal vez algún vecino quiso poner algún diablito y la regó.

Lo que más me preocupa es ¿de qué sirve que existan los famosos ¨veladores¨? Personas que pasan cada tercer día a pedirte cooperación para brindarte seguridad mientras duermes, si un par de ladrones se robaron un cable de cobre, dónde estaba el velador, me pregunto.

No son las únicas cosas que pasan en Netzahualcóyotl, la delincuencia ha aumentado considerablemente. La semana pasada, a una cuadra de mi casa, mataron a un señor de aproximadamente 40 años porque no quiso que le robaran su ¨bocho¨ azul, los tipos traían pasamontañas, eran alrededor de las 6 am.

De acuerdo con cifras de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, en dicha entidad se cometen en promedio 12.2 robos a peatones por cada 100 mil habitantes, mientras que en Neza la tasa se eleva a 19. La estadística del INEGI refleja que Ciudad Netzahualcóyotl es el segundo municipio mexiquense con más homicidios, con una cifra de 137 asesinatos en 2008.

Lo más alarmante es que en la entidad proliferan varias bandas dedicadas al crimen organizado, entre las que destaca el llamado “Cártel de Neza”; mientras que miembros de otras se concentran en el municipio, como la Banda “Los Cordobanes”, “Los Verdugos”, “La Familia Michoacana” y “Los Chacas”.

Sólo cuando las cosas te afectan, tomas conciencia de lo que sucede en el entorno donde vives, comienzas a indagar por qué la señora de la tienda ya no abre hasta las 9 de la noche; por qué al bajarte del transporte público y caminar hacia tu casa, las calles están tan vacías y de por qué tu mamá insiste tanto en que le mandes un mensajito al celular de que ya vienes en camino.

Creo todos estos miedos se deben a que la sociedad ha dejado de confiar en las instituciones encargadas de brindarnos seguridad, porque es cada vez más común observar que la policía del rango más bajo, encargada de cuidar nuestra colonia, nunca está presente en el momento idóneo, nunca pasa cuando están violentando a un señor y le quieren robar su auto, no se aparecen cuando unos tipos se quieren robar un cable de luz.

Lo peor es que la confianza es tan frágil como un florero de cristal , si se rompe no volverá a ser la misma, quizás un florero nuevo sería lo opción.

martes, 16 de noviembre de 2010

Foro Experiencias de defensa y promoción de los derechos humanos a través de las tecnologías digitales de información y comunicación.

12 de Noviembre de 2010


¿Se puede plantear el acceso a internet como un derecho humano? Se cuestionaron los ponentes Jesús Robles Maloof, representante de la Academia Mexicana de Derechos Humanos; Daniel Gershenson, representante de la Organización ¨AlConsumidor¨; Diego García Ricci, profesor de la Universidad Iberoamericana y Alejandro Pisanty, investigador de la UNAM; en la sala Digna Ochoa del edificio de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal.

¨El acceso a internet no es un derecho fundamental, es derivado” afirmó Alejandro Pisanty. Con base en las experiencias internacionales de Ecuador y Finlandia, Pisanty enlistó en las características adecuadas para la legislación del acceso a la internet. ¨Determinar la polaridad del derecho, si es positivo o negativo, establecer las características del derecho, si es individual o colectivo y sobre todo determinar las obligaciones tanto del Estado como de la sociedad¨.

¨Los marcos de referencia serán siempre la Constitución Política, los tratados internacionales y las recomendaciones que hace la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, éstas últimas en su artículo 19 señalan que el individuo tiene derecho a la libertad de expresión y opinión, permitiendo que su voz tenga eco en cualquier medio¨, mencionó el representante de la Academia Mexicana de Derechos Humanos, Robles Maloof.

El Profesor Diego García Ricci, al tomar el micrófono, tocó otro tema muy importante: el derecho a la privacidad, una vez obtenido el acceso a internet. ¨El derecho a la privacidad se entiende como el derecho que todo individuo tiene a separar aspectos de la vida privada del escrutinio público¨. El docente de la Universidad Iberoamericana recordó que, con el surgimiento de las redes sociales online, han aparecido mecanismos de selección de los usuarios para determinar con quien quieren tener contacto y compartir información, sin embargo, hay algunas personas que heurísticamente no prestan atención a las cuestiones de privacidad hasta que verdaderamente son afectados.

El último en tomar participación en el foro fue el activista social Daniel Gershenson, ¨como un simple ciudadano y testigo del poder de los nuevas tecnologías, sólo me queda mencionar que las acciones colectivas, como mecanismos que empoderan a la sociedad civil, serán fundamentales para ejercer presión en la toma de decisiones del gobierno¨.

En este, el primer panel se vislumbró que tanto el Estado como la empresas que ofrecen el servicio de red social virtual están obligados a velar por los intereses de los usuarios, sin embargo la gobernanza de la web debe ser democrática y participativa, lo que involucra también a los usuarios como los autoreguladores de su privacidad y responsables de la información que divulgan al tener acceso a internet.



Elaborado por:
-Arroyo Ortiz Melisa
-Flores Sandoval Mario

jueves, 27 de mayo de 2010

Reportaje sobre la adopción homoparental

¿Él es tu mamá?


Han pasado tres meses de su nacimiento aun no puede hablar y expresar todo lo que piensa, tampoco caminar y desplazarse por donde quiera, tan solo es un ser indefenso que espera el calor de unos brazos que lo protejan. En sus ojos se dibujan las siluetas de dos varones los cuales, con el paso tiempo, serán su madre y padre a la vez.

Cuando un niño es adoptado por una pareja de homosexuales se forma una familia homoparental. Desde el 21 de diciembre de 2009 la Asamblea Legislativa del Distrito Federal aprobó que los matrimonios de personas del mismo sexo puedan adoptar niños. Convirtiéndose la ciudad de México en la primera de Latinoamérica en permitirlo. Sin embargo, no todo el país piensa que sea lo correcto y no todos los sectores de la sociedad heterosexual están de acuerdo.

¨No estoy a favor de la adopción de parejas homosexuales, porque para mí, con eso se está promoviendo el homosexualismo, ósea, los niños verán a sus padres ser homosexuales entonces seguirán ese mismo ejemplo. Imagina el problema que tendrían los niños en las escuelas, si cuando despierten sexualmente empiecen a buscar pareja, tendrían que hacer escuelas para homosexuales¨, opinó un trabajador de CENAVECE, dependencia del sector salud.

La iglesia es otra institución que tiene una posición tajante ante el crecimiento del homosexualismo y sus nuevos derechos. ¨Las parejas homoparentales no son aptas para adoptar un niño. La primera institución que Dios formó fue la familia para así poder procrear la especie. Va en contra de la misma naturaleza, seas creyente o no, sabes que los únicos aptos para engendrar y por lo tanto para forjar la vida de otra persona de una forma natural, son un hombre con una mujer¨, comentó Eugenio Bañuelos, Pastor evangélico.

En Europa el debate sobre tema lleva mucho más tiempo y se ha extendido a las esferas más cultas. Pediatras, psiquiatras, psicólogos y juristas han advertido diversos peligros en el desarrollo y ajuste psicológico de los menores que vivan con parejas homosexuales. Se ha llegado al grado de descalificar las investigaciones a favor de la paternidad homosexual, por carecer de fundamentos científicos.

Pero no todos piensan igual, por ejemplo la American Academy of Pediatrics y todas las grandes organizaciones profesionales con experiencia en el bienestar de los menores han emitido informes y resoluciones apoyando los derechos de gays y lesbianas como progenitores. La Asociación Americana de Psiquiatría emitió en el 2002una posición oficial al respecto:

¨Numerosos estudios a lo largo de las últimas tres décadas consistentemente demuestran que los menores criados por padres gays o lesbianas demuestran el mismo nivel de funcionamiento emocional, cognitivo, social y sexual que menores criados por padres heterosexuales. Estas investigaciones indican que el desarrollo óptimo de los menores no depende de la orientación sexual de los padres, sino de vínculos estables con adultos dedicados y afectuosos. La investigación también demuestra que los menores que tienen a dos padres, con independencia de su orientación sexual, se desarrollan mejor que los menores con solo un padre.¨

En México hay posiciones un poco más optimistas. ¨Un niño adoptado por una pareja de homosexuales no tiene porque convertirse en uno, lo que los padres tienen que hacer es formar un circulo de confianza en el que este niño pueda expresar lo que le molesta y como se siente respecto a tener dos mamas o dos papas, lo que los padres deben también hacer es asignarse un rol, definir quién es el que ocupa el lugar del padre y quien el de la madre¨, menciona Selma Gonzales, académica del programa de sexualidad humana en la facultad de Psicología, de la UNAM.

La comunidad lésbico-gay-bisexual-transgénico (LGBT) ha celebrado decisiones como la adopción homoparental y los matrimonios entre homosexuales, ya que su constante lucha por el reconocimiento en la sociedad, ha tenido un triunfo. ¨Nos sentimos súper bien con lo que pasa, somos las más beneficiadas con estos cambios en la sociedad. Nos parece muy bien que la gente empiece a cambiar de mentalidad, ya nos lo merecíamos las parejas homosexuales después de tanta discriminación que sufrimos a diario en las calles¨, platicó Nuria y Rosa pareja homosexual.

Hasta la fecha, la información más verídica la tendrán los propios afectados, los niños que con el paso del tiempo serán adultos desarrollados en el núcleo de una familia homoparental. ¨Nosotras podemos cuidar igual o mejor a un niño de cómo lo hacen matrimonios heterosexuales, tenemos todos los requisitos sólo esperamos que abran un poco su mentalidad los políticos mexicanos¨, concluyó Jacqueline y Sara, Pareja homosexual.

viernes, 14 de mayo de 2010

Reporteando las sex shops

¿México de mente abierta?

Aquí el pudor está de más, los aromas más delirantes se asoman por el local. Como si el olor fuera el camino a seguir, las personas no se contienen y abren la puerta, en instantes, ante sus ojos encuentran sobre las repisas un mundo de objetos, de los que solo entre murmullos sabían de su existencia. De lo grande a lo pequeño, de lo más sencillo a lo más complejo, todo depende de cómo sea la mente del visitante y qué necesidad tenga.

¨Afuerita de mi escuela, he visto señoras de mucho dinero entrar a esa sex shop, casi siempre traen lentes oscuros y ropa muy floja¨, expresó Víctor, un estudiante de secundaría.

El mercado de las sex shops en la ciudad de México se ha expandido y concentrado en varias colonias como San Ángel, Roma, Condesa, Lindavista y la Zona Rosa. Ha abandonado las calles de Tepito en las que desde años atrás se han comercializado juguetes, videos, ropa y demás artículos sexuales al lado de la fayuca.

En su oferta están los videos, lencería, juguetes, prótesis, implementos para sadomasoquismo, cremas, lubricantes, retardadores del orgasmo, anillos, bombas de vacío, muñecos(as) inflables, revistas de fotografías, cómics y videos de reciente edición.

¨Me parece que los Dildos y vibradores ofrecen lo que nosotras (mujeres solteras) buscamos, ya que no contamos con alguien que nos de la satisfacción que deseamos¨, comenta Karla, quien dice ser una compradora recurrente de esta clase de productos.

Los complementos sexuales los usaban los antiguos griegos, romanos, que hacían figuras de cera que imitaban al falo, existen desde hace unos 2,500 años, aunque hay datos arqueológicos de monumentos fálicos de dos o tres metros de alto, pertenecientes en la Edad de Bronce (aprox. 4,000 años a.C.).

Las solteras de la Grecia antigua usaban los ¨olisbos¨, penes de madera que lubricaban con aceite de oliva. Por otra parte antiguos manuscritos chinos muestran cómo los hombres se ataban una seda en la base del pene, para mantener la erección, la misma función que hoy cumplen los aros o anillos.


Los menores de edad tienen prohibido entrar a las sex shop ya que es necesario portar una identificación, sin embargo, se puede apreciar toda clase de visitas que frecuentan estos lugares; desde las parejas más jóvenes que acaban de cumplir su mayoría de edad y desde temprana edad comienzan con su vida sexual, hasta parejas ya maduras que tratan de revivir la llama de la pasión; también hombres y mujeres solteros que buscan entre los artículos para satisfacción personal, el más adecuado a sus necesidades


¨Entra muchísimo joven de 18, 19 años, pero entran como con el morbo de ver qué hay en una sex shop, qué se vende, para qué sirve y preguntan preguntan y preguntan, pero su consumo es muy poco”, comentó gerente de Sex Shop.

En el 2004 Consulta Mitofsky realizó la Primera Encuesta Nacional de Sexo, revelando que el 14% de los hombres encuestados han utilizado algún juguete sexual, a diferencia de las mujeres que presentan solo el 9%. Además, la encuesta también señala que el rango de edad que más utilizan los productos es de 18-29 años con un 13% y que en su mayoría dichas personas son solteras y carecen de un trabajo con un 16% y 15% respectivamente.

Los datos presentados no sobre pasan el 20% de las personas encuestadas, haciendo más claro que son muy pocos los individuos que llevan al limite su vida sexual.

La sexóloga Roció Paniagua Hernández señala que una de las principales razones por las que los mexicanos no se atreven a preguntar sobre su sexualidad es porque tiene miedo a como pueda reaccionar la gente, temen ser “señalados” como unos perversos¨.

¨Los mexicanos solo visitan las sex shop por morbo, y que aquellos que se atreven a comprar algo es mas porque alguien se lo recomendó o porque al ver una película pornográfica observó que en ella se utilizan este tipo de productos y por ello intenta imitar lo que ve para saber si con esos productos puede llegar a la culminación de un orgasmo¨, comentó la sexóloga.

En EU la gran demanda de complementos sexuales a provocado que las mujeres no solo se junten a comprar cosméticos sino también para adquirir alguno de estos accesorios que mejoran la vida privada. Así surgieron las passion parties, se trata de personas del sexo femenino de entre treinta y cinco y cuarenta años que se reúnen para compartir sus intereses sexuales por medio de un espacio íntimo y privado. Así, entre galletas y tazas de té, se exhiben los productos mientras las consumidoras pueden tocarlos, sentirlos y hasta probarlos y hacer todas las preguntas que deseen.

El incremento de este tipo de establecimientos en México y la variedad de objetos eróticos que se venden en ellos, no ha representado un aumento de la apertura de la sociedad mexicana al uso común de estos artículos, ya que entrar a una sex shop sigue siendo un principio de curiosidad, morbo o rebeldía para dar paso a un proceso desmesurado por ver, entender y comprender un mundo que, aunque semi-oculto, existe.


viernes, 26 de marzo de 2010

Emociones en el vacio



Gracias UNAM por el regalo mas bello que le has dado a la ciudad, un museo digno, interesante y de hermosa estructura. Esta es mi cronica que les compartiré:

Gotas de agua resbalan por las mejillas desgastadas de dos señoras de edad madura; sus brazos están tensos, como si detuvieran el peso de una caja enorme que está a punto de caerles encima; sus rodillas se colapsan y el piso las detiene, suplican por la vida del hombre que ha muerto, es una sensación que activa todos sus impulsos. Ni la sonrisa más tenue es capaz de saciar su deseo de llanto. Es la muerte en su expresión más pura dibujada en cada lágrima de sus recuerdos.

No puede presenciar tanto dolor contenido en un video y el joven, de escasos veinte años, sale del pequeño cuarto colocado ingeniosamente en la exposición colectiva Superficies del Deseo, que se presenta en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC).

Las paredes son blancas, nada es claro y todo es confuso; un signo de interrogación dibujado en el pensamiento del chico es recurrente. ¨Mamá, se mueve, está vivo¨, es una muchacha y un pequeño que observan una estructura que simula el cuerpo de un anciano que cada cierto tiempo, se llena de aire y parece que cobra vida.

El aliento empuja la superficie de látex y comienza a inflarse un condón, de pronto, explota y aparece un hombre sin playera. Dos, tres, cuatro, el chico ha perdido la cuenta de cuantos condones han explotado. Sale intrigado del cuarto oscuro y observa la etiqueta que dice: Duración del video 2 minutos, repetición continua.

A lado, hay otra puerta y una banca que apenas se puede ver. La música es muy alegre todos bailan y mueven cada parte de su cuerpo al ritmo del ¨beat¨, hasta que aparece un adolescente sin cabello, vestido de vagabundo, en su mano derecha tiene un cigarro; fuma sin parar, sus ojos se dilatan y se pierde en el espacio de sus ideas. La etiqueta de la sala decía: baile duración 36 minutos.

¨Ven acá, no veas eso¨, una hermosa mujer sin ropa aparece en una pequeña televisión bañándose, mientras en un cuadro de grandes dimensiones, está dibujado un pantalón verde colgado de la manija de una puerta blanca.

Las expresiones artísticas despiertan en el chico sensaciones múltiples en tan sólo una tarde, sin embargo, no borran la duda de su mente. No tiene idea del sentido de lo que presencia, pero sabe que fue regocijante tener tan cerca tantas provocaciones que alteran sus sentimientos.