Mujer no es humano lo que dejas en mí, me quedo sin oxígeno cada que clavas tus verbos en mis ilusiones. Me encuentro atrapado en una caja estrecha y azul; no sé cómo enfrentar tus afirmaciones. Quiero tenerte y acorralarte como tú lo haces conmigo; dejarte sin salida y frente a ti, con tus oídos cerquita, decirte que me gustas.
Le pones el alto a un coqueteo del cual no me había percatado, de tajo me dices que me detenga¿Cómo sabes lo que pienso? ¿Quién te ha contado mi íntimo secreto? No puedo ordenarle a mis ojos que dejen de mirar tu andar; fingir que no percibo tu aroma cada que mis labios rozan tu mejilla para decirte “hola”, me resulta imposible.
Eres prohibida y ajena, niña de indiscutible belleza. He visto como has sido la lágrima de muchos, pero también las inspiración de otros tantos. De qué estarás hecha... dominas el sarcasmo y me causas un poco de dolor, pero si de tu gracia soy digno, de la confusión me olvido.
Te temo, te respeto y te admiro. No quiero tenerte como la prioridad de mi vida, pero sin sal el tiempo me resulta insípido, sin tu presencia mis días no tienen sentido. Sólo te pido, no te aproveches de mis tiernas intenciones. Sí, soy un macho, pero los machos también tenemos un cajón lleno de recuerdos que sólo tú podrás provocar.
Coexistimos desde el principio de los tiempos; tu mi contraparte, tu tan profunda y yo tan firme. Bendita mujer que me recuerdas que estoy vivo, que siento, que deseo y que gozo. Felicidades en tu día fémina de mi recurrente sueño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario