viernes, 14 de mayo de 2010

Reporteando las sex shops

¿México de mente abierta?

Aquí el pudor está de más, los aromas más delirantes se asoman por el local. Como si el olor fuera el camino a seguir, las personas no se contienen y abren la puerta, en instantes, ante sus ojos encuentran sobre las repisas un mundo de objetos, de los que solo entre murmullos sabían de su existencia. De lo grande a lo pequeño, de lo más sencillo a lo más complejo, todo depende de cómo sea la mente del visitante y qué necesidad tenga.

¨Afuerita de mi escuela, he visto señoras de mucho dinero entrar a esa sex shop, casi siempre traen lentes oscuros y ropa muy floja¨, expresó Víctor, un estudiante de secundaría.

El mercado de las sex shops en la ciudad de México se ha expandido y concentrado en varias colonias como San Ángel, Roma, Condesa, Lindavista y la Zona Rosa. Ha abandonado las calles de Tepito en las que desde años atrás se han comercializado juguetes, videos, ropa y demás artículos sexuales al lado de la fayuca.

En su oferta están los videos, lencería, juguetes, prótesis, implementos para sadomasoquismo, cremas, lubricantes, retardadores del orgasmo, anillos, bombas de vacío, muñecos(as) inflables, revistas de fotografías, cómics y videos de reciente edición.

¨Me parece que los Dildos y vibradores ofrecen lo que nosotras (mujeres solteras) buscamos, ya que no contamos con alguien que nos de la satisfacción que deseamos¨, comenta Karla, quien dice ser una compradora recurrente de esta clase de productos.

Los complementos sexuales los usaban los antiguos griegos, romanos, que hacían figuras de cera que imitaban al falo, existen desde hace unos 2,500 años, aunque hay datos arqueológicos de monumentos fálicos de dos o tres metros de alto, pertenecientes en la Edad de Bronce (aprox. 4,000 años a.C.).

Las solteras de la Grecia antigua usaban los ¨olisbos¨, penes de madera que lubricaban con aceite de oliva. Por otra parte antiguos manuscritos chinos muestran cómo los hombres se ataban una seda en la base del pene, para mantener la erección, la misma función que hoy cumplen los aros o anillos.


Los menores de edad tienen prohibido entrar a las sex shop ya que es necesario portar una identificación, sin embargo, se puede apreciar toda clase de visitas que frecuentan estos lugares; desde las parejas más jóvenes que acaban de cumplir su mayoría de edad y desde temprana edad comienzan con su vida sexual, hasta parejas ya maduras que tratan de revivir la llama de la pasión; también hombres y mujeres solteros que buscan entre los artículos para satisfacción personal, el más adecuado a sus necesidades


¨Entra muchísimo joven de 18, 19 años, pero entran como con el morbo de ver qué hay en una sex shop, qué se vende, para qué sirve y preguntan preguntan y preguntan, pero su consumo es muy poco”, comentó gerente de Sex Shop.

En el 2004 Consulta Mitofsky realizó la Primera Encuesta Nacional de Sexo, revelando que el 14% de los hombres encuestados han utilizado algún juguete sexual, a diferencia de las mujeres que presentan solo el 9%. Además, la encuesta también señala que el rango de edad que más utilizan los productos es de 18-29 años con un 13% y que en su mayoría dichas personas son solteras y carecen de un trabajo con un 16% y 15% respectivamente.

Los datos presentados no sobre pasan el 20% de las personas encuestadas, haciendo más claro que son muy pocos los individuos que llevan al limite su vida sexual.

La sexóloga Roció Paniagua Hernández señala que una de las principales razones por las que los mexicanos no se atreven a preguntar sobre su sexualidad es porque tiene miedo a como pueda reaccionar la gente, temen ser “señalados” como unos perversos¨.

¨Los mexicanos solo visitan las sex shop por morbo, y que aquellos que se atreven a comprar algo es mas porque alguien se lo recomendó o porque al ver una película pornográfica observó que en ella se utilizan este tipo de productos y por ello intenta imitar lo que ve para saber si con esos productos puede llegar a la culminación de un orgasmo¨, comentó la sexóloga.

En EU la gran demanda de complementos sexuales a provocado que las mujeres no solo se junten a comprar cosméticos sino también para adquirir alguno de estos accesorios que mejoran la vida privada. Así surgieron las passion parties, se trata de personas del sexo femenino de entre treinta y cinco y cuarenta años que se reúnen para compartir sus intereses sexuales por medio de un espacio íntimo y privado. Así, entre galletas y tazas de té, se exhiben los productos mientras las consumidoras pueden tocarlos, sentirlos y hasta probarlos y hacer todas las preguntas que deseen.

El incremento de este tipo de establecimientos en México y la variedad de objetos eróticos que se venden en ellos, no ha representado un aumento de la apertura de la sociedad mexicana al uso común de estos artículos, ya que entrar a una sex shop sigue siendo un principio de curiosidad, morbo o rebeldía para dar paso a un proceso desmesurado por ver, entender y comprender un mundo que, aunque semi-oculto, existe.


1 comentario:

Anónimo dijo...

hahah tienen razon solose muevepor el morbo haha solo por eos me ire por un dildo :D ok no XD
AUNQUE DEBO DE DECIR QUE TU MANERA DE EXPRESION ES MAGNIFICA